
❇️ Parece chiste, pero no lo es… Lee hasta el final
Cuando la misión Apolo 11 llegó a la Luna, ésta ya tenía dueño.
El chileno, don Jenaro Gajardo Vera, abogado, pintor y poeta, se convirtió el 25 de septiembre de 1954, según consta en la documentación oficial firmada ante notario, en «dueño de la Luna».
Gajardo Vera fue un abogado que decidió registrar la Luna como su propiedad personal. Lo hizo en una notaría de Talca, Chile. Esta acción fue aceptada localmente y se convirtió en una anécdota curiosa en la historia.
La razón detrás de este registro fue cumplir con un requisito del Club de Leones de Talca, que pedía a sus miembros tener propiedades. Al no poseer bienes tradicionales, Gajardo optó por reclamar la Luna de forma creativa, logrando su objetivo.
Aunque el registro no tiene validez legal internacional por tratados espaciales posteriores, sigue siendo un ejemplo divertido de ingenio humano.