
El líder de Perú Libre, Vladimir Cerrón, lleva dos años en la clandestinidad mientras afronta diversos procesos judiciales por presunta corrupción.
A pesar de haber recibido fallos favorables del Tribunal Constitucional, como en el caso Aeródromo Wanka, Cerrón continúa prófugo. Según la Procuraduría, las reparaciones civiles que adeuda superan los S/18,2 millones.