Facebook y Twittea: reacción contra el vandalismo

✍️ Moisés Panduro Coral

Artículo del Periódico Digital LA SELVA
“TAHUAMPEANDO DETRAS DE LA MONTAÑA ”
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Por primera vez encuentro en el Facebook y en el Twitter una reacción masiva contra el vandalismo.

La gente no es tonta, ya se dio cuenta del libreto: Vas en mancha, te tapas la cara, incendias, provocas, insultas, atacas con piedras, palos, pirotécnicos, hablas de matar, incitas a matar, hieres a varios.

Obviamente, la policía no te va a responder lanzándote besitos, agarrándote a pañuelazos o rociándote con spray con aroma a delicados pétalos de rosas.

Pero tú eres bueno para el show. Entonces, en medio de la humareda del incendio que causas y el gas lacrimógeno policial, posas para los canales caviares que transmiten tu “lucha”, en vivo y en directo. Te tomas una foto y la publicas en tu Instagram ¡Y listo! ¡Ya eres un “luchador”!

Si hay un par de muertos, mejor. Y si no hay, buscas la forma de fabricarlos. Total, es fácil echar la culpa al suertudo Jerí, al odiado Congreso, a la policía, y hasta a los ambulantes que, según tú, han ayudado a la policía a tenderte una «emboscada».

Anoche hubo un muerto. Lamentable, innecesaria, absurda, dolorosa. Toda muerte duele. Pero un miserable caviar que fue inútil ministro del Interior de Toledo y una oscura actriz que cruzó sus brazos para defender a la coimera Susana Villarán, hubieran querido que sean un par como mínimo.

Los violentistas tendrán que responder por esa muerte que se produjo a doce cuadras del epicentro de la violencia, dos horas después que su marcha se había diluido, y cuando el tránsito ya había sido restablecido.

Toda la evidencia apunta a que en el lugar del luctuoso hecho no había policías. En los vídeos se puede ver que el sospechoso del disparo que acabó con la vida del ciudadano Eduardo Ruiz, es un tipo vestido de civil y con pistola en mano.

Ah, entonces, ha sido un terna, dicen, sin ninguna prueba, con total desparpajo.

En 2020, durante la violencia contra Manuel Merino, un oficial de la policía mostró un video que ubica la procedencia del destello que acaba con la vida de uno de los dos fallecidos. El disparo no provenía desde la policía que estaba al frente, sino desde adentro del grupo violentista.

Aquella vez se demostró, también, que los proyectiles encontrados en el cuerpo de la víctima no correspondían al arsenal policial, sino a un arma hechiza. Pero en ese tiempo, todo lo que contradecía la narrativa caviar era silenciado.

Al oficial le silenciaron en los medios, nadie le dio pantalla, ni micrófono, ni página en un diario.

Yo espero que esta vez ninguna evidencia quede silenciada. Hay que desenmascarar y terminar con el negocio mortal propiciado por los gallinazos de la caviarada.