Ante la protesta radicalizada del personal de salud junto a los usuarios y pacientes de la Ipress I-3 9 de octubre, un equipo técnico de la Gerencia Regional de Salud llegó para calmar los ánimos y tratar de atender pedido de los manifestantes.
Paradógicamente, dias después la propia Geresa Loreto emitió un memorándum para cambiar de gerente, el mismo que tambien había estado protestando pese a la lluvia que resistía la ciudad en ese entonces; situación que habia sido catalogada como represalia contra el Dr. Ruben Sara Santillán.