
Lo que debía ser un sábado de diversión terminó en susto y confusión, luego de que una de las conocidas balsas de fiesta del río Santo Tomás se volteara repentinamente en pleno cauce, quedando la mitad sumergida y la otra de lado.
El incidente ocurrió cuando la embarcación, que transportaba a varias personas que disfrutaban con música y bebidas, perdió el equilibrio por causas aún no determinadas.
Testigos señalaron que el exceso de movimiento en un solo lado podría haber provocado el vuelco. Afortunadamente, los ocupantes lograron ponerse a salvo tras el accidente.