
✍️ Dante Bobadilla
Artículo del Periódico Digital LA SELVA
“RESPETADA OPINIÓN”
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Martín Vizcarra está dando un gran ejemplo de viveza política, desprecio por la democracia y aprovechamiento extremo de la profunda imbecilidad del electarado. Poner como candidato al idiota de la familia, o mejor dicho, como monigote electoral a su hermano bueno para nada y al que nadie conocía hasta un mes atrás, pinta de cuerpo entero la desesperación de Martín Vizcarra por llegar al poder de cualquier forma como único recurso para salvarse de una cárcel más que segura, merecida.
Y del otro lado, no podemos dejar de mencionar la incomensurable estupidez de una buena parte de la masa electoral, eso que a los demagogos de izquierda les encanta llamar candoramente «pueblo», pero que en realidad no es más que aquella multitud de ignorantes manipulados por politiqueros pendencieros y demagogos que los llevan como borricos al redil y hasta al matadero, marchando felices y dando vivas a su salvador.
Son las dos caras de la moneda. Y no sé por qué los afamados «científicos sociales» de la academia, que suelen señalar cada tanto las clamorosas «fallas del mercado», nunca se han tomado el trabajo intelectual de analizar y señalar las fallas de la democracia, que son aun más clamorosas y visibles que las del mercado, ya que estas últimas ni siquiera son tan evidentes. ¿Por qué este curioso silencio académico de nuestros caviares sociólogos y politólogos ante las fallas de la democracia?
¿El vendehumo de Alberto Vergara no se ha percatado de esta forma de prostitución democrática y trata de personas en las listas electorales? Porque el fenómeno no es nuevo. La mala praxis electoral de buscar monigotes electorales útiles solo para ganar votos es de vieja data. ¿Ya no recuerdan cuando cada partido tenía que meter a las viejas glorias del voley en sus listas solo para ganar votos en medio de la total orfandad de las ideas políticas? Todas juraban que iban a apoyar el deporte.
Pero esa práctica de buscar un monigote electoral ha llegado a su límite con Martín Vizcarra, quién no ha tenido ninguna vergüenza de empujar al idiota de su hermano mayor a la aventura política sin saber en dónde está parado. Imagínense que Keiko hubiera designado al retrasado de Kenji como candidato presidencial, permanenciendo Keiko en la vicepresidencia, solo para evitar de algún modo imaginativo, el odio hacia su candidatura.
¿Qué habría dicho la prensa caviar, qué habrían proferido los opinólogos de la caviarada? ¿Cuantos pronunciamientos de caviares notables y de oenegés caviares habrían aparecido en los medios rechazando la vil maniobra fujimorista? ¿Cómo se habría burlado Rosa María Palacios denunciando la burda jugada de Keiko? ¿Cuántas caricaturas de Carlín hubiera merecido? ¿Cuántos reportajes dominicales? ¿Cuántos programas de streamig comentando jocosasamente el enroque fujimorista?
Pero en el caso de Martín Vizcarra solo hay un silencio total y abrumador, mientras el candidato desconocido empujado por Martín Vizcarra y llevado por el cuello sigue subiendo en las encuestas y ya llegó al segundo lugar sin decir ni pio. Apenas ha aparecido en un programita de streaming vinculado a La República, donde su máxima oferta y promesa presidencial ha sido indultar a su hermano. Entrevista que más bien parecía hecha a un ventrilocuo y su muñeco parlante, ya que Martín Vizcarra era quien acaparaba todas las respuestas y apenas dejaba hablar a su hermano maniquí para hacerle decir algunas cosas básicas.
Asi es como disfunciona la democracia peruana mientras los científicos sociales y famososo politólogos de la PUCP y del NYT publican su humo sin darse cuenta de nada, repitiendo como loros frases de cliché como el «pacto mafioso», concepto que usan para desprestigiar el acuerdo de partidos que ha hecho posible cierto grado de gobernabilidad en el país.
Fuente: Facebook de autor.