Zonas Económicas Especiales y Zonas Francas ¿una “Receta mágica” sin éxito ya usada para el desarrollo de Loreto?

✍️ Econ. Christopher Martin Arana Romero

Artículo del Periódico Digital LA SELVA
“CRÓNICAS IMPOPULARES”
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Desde hace un par de años se ha retomado el debate de crear en el departamento de Loreto una Zona Económica Especial. La idea en general es aprovechar el hecho que (por nuestra estratégica ubicación) seremos un “puerto de conexión obligatoria” para la producción que Brasil vaya a exportar a través del puerto de Chancay, para así convertirnos en un “Hub logístico”.

Como es de suponer, esta propuesta consta entre otras medidas, como la ejecución de mega obras, el dotar a Loreto de un marco normativo especial y de excepciones tributarias que sirvan como incentivo a la inversión privada en nuestra región.

Si bien es cierto que la Ley 32449, Ley que crea un tratamiento especial tributario y aduanero para zonas económicas especiales privadas (ZEEP), es reciente en nuestra corpulenta legislación peruana; el fundamento base de este “concepto” no lo es tanto para nuestra región.

Sí, no lo es. Si es que existe alguna región que por excelencia siempre ha gozado de beneficios tributarios y una casi total apertura al comercio exterior, esta seria Loreto. Así, estas leyes pro comercio exterior datan desde 1938 (cuando la recientemente reincorporada Tacna ni siquiera soñaba son ser Zona Franca) con el Convenio de Cooperación Aduanera Peruano Colombiano.

En 1965, vendría la Ley 15600, que declaraba zona liberada de impuestos a la región selva. donde se nos exoneraba de impuestos a las actividades relacionadas con actividades de agricultura, industria manufacturera, construcción, artesanales, profesionales, comercio de productos alimenticios, farmacia y otros. Su vigencia era de 15 años.

Aun no fenecía el plazo de la Ley 15600, cuando en 1976 se promulga la Ley 21503, la cual ampliaba la exoneración a la importación de bienes que se destinaban al consumo en la región.

Ya en 1980, mediante el Decreto Ley 23100 se declara “Puerto Libre” a Iquitos. Donde se vuelven a dar exoneraciones tributarias a nuestro favor con el afán de promover nuestro desarrollo económico. Esta normativa tuvo vigencia hasta el 31 de diciembre de 1990.

Luego vendrían leyes como la 23407, Ley General de Industrias, la cual daba beneficios tributarios a las empresas industriales. Hasta que, casi para finalizar el siglo XX (1998), se promulga la Ley 27037 que derogó la Ley 15600 y nos brindó una serie de beneficios y excepciones tributarias (muchas de ellas con vigencia a la fecha) que buscaban promover la tan ansiada producción e industrialización de Loreto.

El hecho es que en estos casi 90 años de beneficios tributarios y no tributarios, “liberación de puertos”, entre otras disposiciones legales que buscaban hacer de Loreto una prospera potencia industrial en medio de la selva y con ello lograr su desarrollo; no solo no se ha logrado esos objetivos, sino que nos hemos ido quedando en una especie de ataraxia frente al vertiginoso crecimiento de nuestros potenciales competidores directos en el mercado nacional e internacional (Pucallpa y Tarapoto).
No digo que la creación de una Zona Económica Especial Privada (ZEEP) sea una mala idea, pero tampoco puedo juzgarla como buena. A la luz de la evidencia empírica, al parecer solo sería un intento más de los que se han hecho en 87 años con este tipo de medidas, que solo han significado costos hundidos al fisco.

Lo que sí debemos ponernos a pensar, es si más allá de nuestra “estratégica ubicación geográfica” realmente tenemos las condiciones para que una ZEEP funcione. El hecho concreto es que Brasil ya tiene claro por dónde va sacar su producción, y no está considerando para nada a Loreto dentro de esa ruta.

Por ahí se vuelven a escuchar los famosos “cantos de sirena” de nuestra clase política que, en base a este tema, quiere ganarse réditos políticos. Pero, salvo excepciones (como la de Juan Carlos del Aguila, que es cauto y estratégico al tocar el asunto), la mayoría solo vende humo con cebo de culebra; porque solo se dedican a contar los “huevos de oro” sin ni siquiera saber si existe la “gallina” que los ponga.

Finalmente, solo tres conceptos claves les dejo para analizar este tema: Alcance, costo y, sobre todo, tiempo… en fin… alea jacta est.