En el asentamiento humano Claverito, en el río Itaya, Rosita Vásquez Chung, de 74 años, vive en una humilde y precaria balsa junto a su compañera de cuatro patas, Sulmira.
La mujer no cuenta con familia propia y recibe apoyo de sus vecinos cuando lo necesita. Señala que llegó desde Aguaytía tras el fallecimiento de su esposo y su menor hijo.
Rosita lleva varios años viuda y encuentra en la traviesa “Sulmira” a su fiel compañera de vida, con quien comparte momentos de tristeza y alegría.