Brenda Barattini, quien cortó los genitales de su amante tras descubrir supuestos mensajes de infidelidad, obtuvo su libertad luego de casi seis años de detención.

El Tribunal de Apelaciones decidió otorgarle prisión domiciliaria con tobillera electrónica debido a su buen comportamiento. Ahora deberá presentarse periódicamente ante la justicia y continuar con controles médicos y psicológicos.

El ataque dejó a la víctima al borde de la muerte, aunque logró sobrevivir. Brenda había sido condenada a nueve años de prisión por este hecho, pero la decisión actual marca un giro en su situación judicial.

Este caso continúa generando debate sobre violencia, justicia y segundas oportunidades en situaciones extremas, dejando una fuerte impresión en la opinión pública.