
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea abrió la puerta al reconocimiento del matrimonio entre personas del mismo sexo en todo el bloque. La sentencia establece que los países europeos deberán aceptar la legalidad de matrimonios celebrados en otro país comunitario donde estén permitidos, incluso si su legislación no los contempla.
El caso se originó en 2018, cuando dos ciudadanos polacos residentes en Alemania solicitaron en Polonia la transcripción de su matrimonio contraído en Berlín. La petición fue rechazada porque el país no reconoce este tipo de unión.
La Justicia Europea sostiene que quienes forman una familia en un tercer país deben tener la seguridad de continuarla al regresar a su lugar de origen.