
Un informe del Congreso señala que Gustavo Gorriti habría incurrido en cohecho activo genérico, tráfico de influencias y obstrucción a la justicia.
Según el documento, se menciona que habría ofrecido apoyo mediático al entonces fiscal Pablo Sánchez para influir en la creación del Equipo Especial Lava Jato y en la designación de fiscales cercanos, durante una reunión en junio de 2015 gestionada por Mónica Vecco y Jaime Villanueva.