Candidatos a granel

✍️ Dante Bobadilla

Artículo del Periódico Digital LA SELVA
“OVEJA NEGRA”
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La lista oficial de candidatos a la presidencia empieza a tener forma. Aunque muchos más parecen ser candidatos a la DIROES, el partidor empieza a llenarse con una buena cantidad de ilustres desconocidos y algunos viejos conocidos. Todo indica que batiremos el récord mundial de candidatos presidenciales con 37 aspirantes, lo que plantea serias dificultades para una campaña de medios dirigida por los organismos electorales, así como para los posibles debates. ¿Quién podría atender al debate de 37 candidatos? ¿Cuánto duraría eso?

Pareciera que aspirar a la presidencia fuera una especie de trastorno mental. ¿Qué impulsa a alguien a querer ser presidente sin haber tenido nunca antes una vida política militando en un partido o cuando ya han sufrido varias veces el rechazo popular perdiendo la inscripción? Muchos de estos aspirantes ni siquiera exhiben una ideología política clara, al punto que no saben definirse si quiera como de izquierda o derecha. Muchos llegan a decir barbaridades como que “toman lo mejor de uno y de otro lado”, o que los conceptos derecha e izquierda son obsoletos, o simplemente que son de centro.

En realidad, la mayoría de estos candidatos no saben en dónde están parados política e ideológicamente. Todo lo que muestran es una lista de propuestas y a veces planteamientos que no están en sus manos hacer realidad, como aplicar la pena de muerte. Algunos adoptan discursos fieros contra los inmigrantes, los delincuentes, los caviares o los corruptos, adoptando la vieja estrategia del clásico luchador anticorrupción. Otros insisten en la gastada fórmula del antifujimorismo, pese a que el régimen de Fujimori dejó el poder hace un cuarto de siglo y que Fujimori está ya bien muerto y enterrado.

Esperemos que el Perú siga la reciente ola sudamericana de rechazo al socialismo del siglo XXI y voten por algún candidato de derecha o que al menos parezca serlo. Es hora de ponerle fin a la guerra política y a los discursos de odio. Es hora de rechazar con firmeza los desvaríos de quienes insisten en el relamido discurso de refundar la patria cambiando la Constitución. No debemos darles espacio a los incendiarios, a los violentistas, a los subversivos y bloqueadores de carreteras, mucho menos a los que coquetean con los radicales de izquierda filoterrrorista.

El elector debería elegir entre quienes ya han mostrado una trayectoria política exitosa y no arriesgar el futuro con improvisados. El Perú no está para experimentos, no está para caer en manos de un charlatán que condena todo lo que hay y quiere empezar de cero, cuando ni siquiera tiene un partido de verdad. Menos aun podemos volver a poner al país en manos de otro ignorante que se llene la boca con la palabra “pueblo” o “revolución”.