
En su mensaje navideño, el cardenal Carlos Castillo alertó sobre el riesgo de un mundo marcado por el egoísmo y el aislamiento. Afirmó que el caos y la oscuridad crecen cuando se dejan de lado las necesidades de los demás.
Asimismo, destacó una paz “desarmada y desarmante”, que no se logra con confrontaciones ni acuerdos frágiles, sino con la decisión de acompañar a los más pobres y generar un mundo nuevo desde la fe y la solidaridad.