
✍️ CHRISTIAN ZEUS PINASCO MONTENEGRO
Artículo del Periódico Digital LA SELVA
“CONSTRUYENDO FUTURO EN LA AMAZONIA”.
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Ha sido un año de batallas ganadas, de un retroceso importante al Caviarismo Peruano, una purgación parcial de la lacra que administra la justicia en el país, pero una de las cosas más importantes es y será la defensa de la familia y los valores cristianos que tenemos cada uno de los peruanos en esta tierra privilegiada.
Justamente sobre la defensa de los derechos de la familia, la promulgación de la Ley Nº 32535, que elimina el enfoque de género y lo reemplaza con la Educación Sexual Integral (ESI) por una educación sexual enfocada en lo biológico, como debe ser, como es natural y divino.
Todos hemos visto que el enfoque de género que han vendido e impuesto las ONG en el país no ha tenido ningún resultado positivo y sólo se tienen como resultado altos índices de violencia de género y embarazo adolescente, donde más de 18.000 menores de 19 años dieron a luz hasta julio de 2025. Esto demuestra, sencillamente, que se promueve el libertinaje, la promiscuidad y hasta la violencia a los menores de edad (pedofilia).
Lloran los Oenegeros y Caviares asalariados, señalando que un enfoque biológico y ético en educación sexual es un retroceso, es confundir ciencia con censura; está claro para los que amamos la vida y creemos que la sexualidad es parte de un proceso natural, que el explicar sobre el cuerpo, la reproducción, el consentimiento y los riesgos reales no niega derechos, los vuelve comprensibles y prevenibles. Sustituir el enfoque de género por igualdad entre mujeres y hombres no borra la violencia ni la diversidad; corrige un marco que divide a la sociedad en opresores y oprimidos por sexo, culpabiliza colectivamente al varón y termina legitimando discriminaciones legales, donde la misma conducta recibe penas distintas según quién la cometa. Y cuando se advierte que estos cambios “podrían empeorar” indicadores de violencia o salud, conviene recordar que los malos resultados citados provienen de años de aplicación del propio enfoque de género y la ESI feminista, con leyes, presupuesto e instituciones en marcha; si tras décadas no funcionó —o empeoró—, la respuesta honesta es revisar políticas, no blindarlas por dogma. Igualdad ante la ley, educación sexual con biología clara, ética y responsabilidad compartida no es retroceso: es sentido común. Persistir en lo que no dio resultados sí lo es.
Por eso decimos que cerramos el año de manera espectacular, logrando hacer retroceder a estas organizaciones que actúan en contra de la vida, de la familia y de la religión. Es un avance importante, toda vez que la ciencia siempre será ciencia, la biología es ciencia, las percepciones de los globalistas no son nada, son sólo el gusto de algunos humanos, muchos de los cuales tienen deseos retorcidos, pero mientras no insistan en imponer y no se lo cobren a otros exigiendo al Estado y se lo paguen ellos mismos, pueden vivir como quieren y desean.
En esa línea de ideas, es fundamental defender el proceso biológico en la humanidad, que garantiza la existencia. El género es un constructo ideológico destructor de los globalistas, por donde se lo mire, porque el derecho defiende al ser humano, no sus gustos y deseos.
No confundan o pretendan confundir a los niños y jóvenes sobre la diferencia de género y atracción física. Simplemente existen dos géneros: masculino y femenino, macho y hembra. Ahora, la atracción física es muy diferente, y eso se debe tomar como tal, no pretender imponer una agenda que destruye los valores y la familia.
Lo logrado con este paso, que es la promulgación de la Ley Nº 32535, que elimina el enfoque de género, debemos seguir avanzando a toda máquina en los demás procesos que hagan retroceder a estas organizaciones miserables, que son narradoras de cuentos y vividoras del Estado.