
Los bebés que nazcan a partir de 2026 serán parte de la “Generación Beta”, según la definición del demógrafo Mark McCrindle.
Esta generación incluirá a los nacidos entre 2026 y 2039, sucediendo a la Generación Alpha. Para el año 2035, se estima que representarán aproximadamente el 16% de la población mundial y cerca de una quinta parte de la fuerza laboral global.
La Generación Beta crecerá en un contexto marcado por la inteligencia artificial, la automatización, el cambio climático y la urbanización acelerada. Además, se proyecta que su esperanza de vida podría extenderse hasta el siglo XXII.
Criados principalmente por Millennials y miembros de la Generación Z, estarán influenciados por valores relacionados con la sostenibilidad, nuevas estructuras familiares y una interacción más reflexiva con la tecnología.