
✍️ Moisés Coral Panduro
Artículo del Periódico Digital LA SELVA
“TAHUAMPEANDO DETRAS DE LA MONTAÑA ”
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¡El Perú a toda máquina! dicen que será la frase que las entidades del Ejecutivo usarán obligatoriamente a partir del próximo año.
No está mal como incentivo comunicacional, pero no creo que surta efecto en ninguno de los tres niveles de gobierno y sus entidades adscritas.
No es fácil decirlo: Con las excepciones del caso, nuestro servicio público es mediocre. Reina la ley del mínimo esfuerzo, la zancadilla al mérito, el abultamiento burocrático, el gasto inflado, inútil, superfluo y voluminoso que drena hacia la nada.
No tenemos en Perú una cultura del servicio, batalladora, resolutiva y honesta. Lo que vemos, más bien, es inercia, abulia, viveza, tajada, traba, cero compromiso. Eso da como resultado un Estado a media máquina, remolón, pesado, contradictorio.
Cambiar esa estructura mental requiere —más que de una frase popular— de una revolución pedagógica que haga entender que ser servidor público es un privilegio, una responsabilidad, desde el presidente de la República o el ministro de Estado hasta el portapliegos de oficina o el barredor del barrio.
No todo es malo, sin embargo. Hay quienes sí se mueven a toda máquina. Lo hace el emprendedor que sabe que su progreso depende únicamente de su esfuerzo, de su sagacidad, de su persistencia.
A toda máquina se mueve el minero que extrae los metales de exportación cuyos impuestos sostienen el país, el agricultor que hace brotar alimentos de la tierra, el industrial que agrega valor a su producto, el vendedor que compite sudoroso en el mercado.
Por esos millones de peruanos que trabajan de sol a sol, nuestra microeconomía hace el milagro de crear recursos y asignarlos como ingresos. Por ellos, la oferta y la demanda interactúan, maximizando beneficios y construyendo bienestar.
Y por ellos es que nuestra macroeconomía goza de buena salud. Somos uno de los países cuyo PBI crece, quizás no en el nivel del segundo gobierno de Alan, pero que crece, crece.
No pretendo desmerecer el sector público, soy parte de él. Lo que quiero decir es que si de verdad queremos mover el país a toda máquina hace falta gestar, alumbrar, desarrollar una verdadera cultura de servicio público con tres virtudes básicas:
Que no robe, que no mienta, que no sea ocioso.
Moisés Panduro. Iquitos, 30.12.2025
Fuente: cuenta de Facebook de autor.