La señorita Joanne Castro Saldaña pasaba ayer tranquilamente por el cruce de Altamira y Sargento Lores cuando por sorpresa fueron alcanzados en el cuerpo por un enorme cable que se desprendió de un poste de luz.

Milagrosamente, no se electrocutaron pero tienen heridas que ella misma nos cuenta.

Algo que debemos condenar debido al mal estado en el que están las marañas de cables y peligro al que someten a los transeúntes y conductores. Veamos y escuchemos de su propia voz lo que pasó.