
La muerte de Rosa Martina Inuma Ahuanari, de 34 años, ocurrida luego de presentar graves complicaciones de salud tras dar a luz, dejó en situación de vulnerabilidad a su hijo recién nacido, Dani Junior, quien tiene apenas trece días de vida. El fallecimiento se produjo pese a la atención médica recibida tras su traslado de emergencia desde Caballococha hasta la ciudad de Iquitos.
El bebé quedó bajo el cuidado de sus familiares, quienes además de afrontar el dolor por la pérdida, deben atender de manera inmediata las necesidades básicas del menor. La ausencia materna implica una dependencia total de terceros para su alimentación, higiene, abrigo y atención permanente durante sus primeras semanas de vida.
La situación se complica debido a las limitaciones económicas de la familia, que no cuenta con recursos suficientes para cubrir los gastos del sepelio ni los costos diarios que demanda el cuidado de un recién nacido. Entre las principales necesidades se encuentran leche de fórmula, pañales, artículos de higiene y otros implementos esenciales.
Ante este panorama, los familiares hicieron un llamado a la solidaridad de la población para garantizar condiciones mínimas de bienestar para el menor. Las personas que deseen colaborar pueden comunicarse al número 929 198 623 o acercarse al asentamiento humano 28 de Julio, en el distrito de Punchana.