El trabajo dignifica a la persona. Ana Victoria Pezo lleva más de 20 años parchando llantas en la calle Pucallpa, cuadra 3, cruce con el jirón Pevas. Desde ese lugar, y en las afueras de su vivienda, ha logrado sacar adelante a sus hijos gracias a su esfuerzo constante.

La madre de familia contó que se dedica a este oficio desde que su esposo perdió su trabajo en la década de los años 90. A pesar del paso del tiempo, continúa trabajando con el mismo empeño.

“Prefiero parchar llantas antes que robar”, expresó la señora Pezo, quien se ha convertido en un símbolo de trabajo y perseverancia.