
✍️ Dante Bobadilla
Artículo del Periódico Digital LA SELVA
“OVEJA NEGRA”
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Una vez más la figura presidencial se ve envuelta en un escándalo que lleva el ribete de la corrupción enlazado a su investidura. El presidente José Jerí ha sido sorprendido acudiendo a un chifa, a altas horas de la noche, con un disfraz de parroquiano muy sospechoso. Aunque la excusa presidencial ha sido el haber ido a comer, su atuendo no tiene ninguna explicación. Nadie le cree que se disfrazó para que no le pidan autógrafos y menos que fue para coordinar las celebraciones del aniversario de la amistad peruano-china.
Lo grave es que el chifa resultó ser propiedad de un empresario chino proveedor del Estado y dueño de varias empresas, algunas de las cuales tienen problemas legales. Para agravar más las cosas, este domingo se reveló un video que muestra al presidente Jerí ingresando a otro local chino, cerrado por el Municipio de Lima, y que también resultó ser propiedad del mismo empresario chino con problemas legales. Esta vez la excusa oficial fue que Jerí iba a comprar caramelos chinos, como si no tuviera personal para ello.
Obviamente los especuladores, fabuladores y acusadores aparecieron más rápido que las fans de Bad Bunny en el estadio nacional. La prensa entera se alborotó, las redes sociales se llenaron de comentarios furibundos, en especial por parte de los políticos de izquierda que se creen los propietarios de la moral, guías espirituales de la nación, guardianes de la democracia y expertos en la pose del indignado. En consecuencia, los pedidos de vacancia no tardaron en presentarse en el Congreso en una competencia digna de mejor causa, donde la congresista Sigrid Bazán ganó por puesta de mano.
De esta manera, el presidente Jerí ha colocado al país en una situación muy incómoda. Tener que vacarlo faltando dos meses para las elecciones y cinco para el cambio de mando, nos expondría irremediablemente ante el mundo como un Estado fallido. ¿Qué nos garantiza que el siguiente no sea harina del mismo costal? ¿Ya no hicimos eso con Dina y solo cambiamos mocos por babas? ¿Valdría la pena vacarlo con el daño moral que eso significa para el país? Por supuesto que los incendiarios de la izquierda son inmunes a esta clase de reflexiones. Ellos siempre quieren ver arder el país. Si en algo son expertos es en destruir países.
Esperemos que las aguas se calmen y que las investigaciones que correspondan sigan su curso hasta el final. Creo que a estas alturas es mejor pensar en el país antes que en Jerí y en la vendetta política. Ya le tocará su turno de dar cuentas a la justicia. De eso no se va a salvar. Pero por ahora no conviene alborotar más el escenario político que ya bastante movido está.