
Cada 3 de febrero se conmemora el Día Internacional del Abogado, una fecha que destaca el rol de quienes defienden derechos, interpretan la ley y contribuyen al fortalecimiento del Estado de derecho. La jornada invita a reflexionar sobre la dimensión ética y social de la abogacía en contextos de cambio político y social.
Más allá del ejercicio técnico, la profesión jurídica cumple una función esencial en la vida cotidiana, al facilitar el acceso a la justicia, promover la equidad y garantizar el respeto de las normas que rigen la convivencia democrática.