Otra humisha se vino abajo en Rumococha y el carnaval siguió entre risas y masato

La tarde carnavalesca en Rumococha tuvo un momento inesperado cuando otra humisha terminó en el suelo, luego de que no se calculara bien al momento de parar la palmera. Entre el apuro y la emoción propia de la fiesta, el árbol adornado no logró mantenerse firme y cedió ante la mirada de los presentes.

Sin embargo, como manda la tradición amazónica, el incidente no apagó la celebración. Entre bombos, pandillas y el sonido del cashacasha, vecinos y visitantes tomaron el hecho con buen humor.

El carnaval en nuestra tierra se vive con intensidad y unión, convirtiendo cada momento en parte de la anécdota festiva. Porque en la Amazonía, aunque la humisha se venga abajo, la alegría continúa.