
En Loreto, cuando alguien dice “La Ñañita”, no hace falta explicar quién es. Se habla de cercanía, de barrio, de sencillez y de coraje. Así es la licenciada Nary Pinasco, nacida en Iquitos y criada en San Juan, por la zona del aeropuerto, donde desde niña supo lo que es caminar sin zapatos, cargar baldes de agua y ver a su familia esforzarse cada día para salir adelante.
Su historia no es cuento bonito de campaña. Es vida vivida. Madre de dos hijas —una ya profesional y la otra en camino— sabe lo que significa trabajar duro, amanecerse si es necesario y no rendirse. Ha pasado por el sector público y el privado, conoce cómo se mueve el Estado y también cómo lucha el pequeño emprendedor para sobrevivir.
Hoy entra por primera vez a la política porque está harta de los engaños, de las promesas que se las lleva el viento y de ver cómo Loreto sigue esperando lo básico. Ella dice algo claro: no se trata de llegar a robar ni a figuretear, se trata de controlar, fiscalizar y hacer que se cumplan las leyes que ya existen.
Conversamos con Nary Pinasco, candidata al Congreso por Loreto con el número 2 por Fuerza Popular, partido liderado por Keiko Fujimori.
1. ¿Qué es lo que te dice la gente cuando caminas por los asentamientos, barrios y comunidades?
La gente te habla directo, sin rodeos. Me dicen: Ñañita, queremos seguridad, queremos agua de verdad, luz que no se vaya cada rato, que terminen las obras que están abandonadas y que no nos mientan más.
La desconfianza es fuerte. Hay cansancio. A nosotros nos toca difícil convencer porque existe rechazo hacia los políticos. Pero ahí es donde uno tiene que demostrar tolerancia, carácter y manejo de emociones. Yo no me corro. Estoy preparada para cambiar estas realidades.
Les digo claro: vamos a fiscalizar. Hay leyes como la 30897 y la 30712 que obligan a la transparencia y establecen recursos para Loreto. El problema no es que no haya plata ni normas, el problema es que no se controla su ejecución. Basta de robos a plena vista. La fiscalización debe ser firme y efectiva, trabajando con la Contraloría y el Ministerio Público para que haya consecuencias reales.
2. ¿Por qué con Fuerza Popular?
Porque representa orden y gestión. El Perú vivió años muy duros, con terrorismo y una economía destruida. Durante el gobierno de Alberto Fujimori se recuperó la estabilidad económica y se derrotó al terrorismo, eso es parte de nuestra historia.
No se trata de vivir del pasado, sino de rescatar lo que funcionó: disciplina fiscal, promoción de inversión, autoridad del Estado. Loreto necesita eso ahora mismo: orden, respeto a la ley y decisiones firmes. No podemos seguir en el desorden eterno.
3. ¿Qué harías por Loreto? ¿Por qué ahora sí se podría hacer algo?
Porque Loreto sí tiene herramientas legales y recursos asignados. Existen fideicomisos y transferencias establecidas por ley para inversión en conectividad e infraestructura. Lo que ha faltado es decisión política y seguimiento serio.
Yo voy a fiscalizar que el dinero se use para cerrar brechas reales: agua, energía, conectividad. Con cronogramas, metas claras y responsables con nombre propio. No más obras fantasmas ni elefantes blancos.
4. ¿Cuáles son tus propuestas principales si llegas al Congreso?
Yo lo resumo en lo que llamo el trébol de cuatro hojas de la buena suerte para Loreto:
Conectividad interna: puentes, puertos, carreteras y trochas bien hechas.
Servicios básicos: agua y desagüe dignos.
Energía limpia, accesible y las 24 horas.
Conectividad digital en todo Loreto.
También hacer que la Ley de Promoción de la Inversión en la Amazonía realmente beneficie a nuestros agricultores, pescadores, acuicultores, emprendedores turísticos y pequeños industriales. Que los beneficios tributarios se traduzcan en empleo formal y desarrollo, no solo en papeles.
Mi rol será fiscalizar para que las leyes se cumplan y los recursos lleguen donde tienen que llegar.
5. ¿Cuáles son los principales problemas que debe atender una diputada por Loreto?
No podemos normalizar que casi la mitad de Loreto viva en pobreza. No podemos aceptar como algo normal que la anemia infantil esté por encima del 60%. No podemos conformarnos con que muchas familias aún no tengan agua por red pública ni alcantarillado.
Sin servicios básicos no hay educación continua, no hay productividad, no hay turismo sostenible ni seguridad real. Todo empieza por lo básico.
6. ¿Qué propones para la juventud?
La juventud necesita oportunidades reales, no discursos. Conectividad para estudiar, formación técnica con valor en el mercado laboral y empleo formal.
Hay que dar peso académico a los títulos técnicos, impulsar fondos que apoyen estudios y especialización, incentivar el deporte y abrir espacios para que los jóvenes participen en la vida económica y política del país. Si no les damos oportunidades, la informalidad y el crimen los terminan jalando.
7. ¿Qué opinas de lo que está pasando en el país?
Veo inseguridad y desconfianza. Falta madurez política tanto en el Legislativo como en el Ejecutivo. En Loreto, además, sentimos abandono.
Tenemos que dejar el egoísmo político y enfocarnos en mejorar los indicadores reales: pobreza, anemia, acceso a agua y saneamiento. Un pueblo con brechas básicas no puede avanzar.
8.- Para terminar, ¿cómo defines a nuestra gente loretana, al amazónico? ¿Crees que tiene empuje?
Nuestra gente es alegre incluso en la dificultad. El loretano es trabajador, solidario, creativo. El amazónico tiene resistencia, tiene orgullo, tiene identidad. Amamos nuestra tierra, nuestros ríos, nuestra selva. Tenemos sentido de pertenencia y una fuerza que a veces ni nosotros mismos medimos.
Sí, tenemos empuje. Lo que falta es que el Estado esté a la altura de ese empuje. Cuando a nuestra gente se le da oportunidad y condiciones dignas, responde con trabajo, con talento y con corazón. Y yo creo profundamente en eso, porque soy parte de esa misma historia.