
Hoy se cumple un año del asesinato de Mauro Piña Acho en la comunidad nativa de Picuro Yacu, en Loreto. Doce meses han pasado desde que su cuerpo fue hallado con signos evidentes de violencia extrema, degollado, en un crimen que desde el inicio reveló ensañamiento. Sin embargo, a pesar de la gravedad del caso, la justicia sigue ausente.
Mauro Piña, de 60 años, fue encontrado sin vida el 27 de marzo de 2025 en circunstancias que, hasta hoy, no han sido esclarecidas. Desde ese momento, pobladores de la zona dieron aviso a las autoridades, esperando una respuesta rápida y contundente. Pero esa respuesta nunca llegó.
Las primeras informaciones daban cuenta no solo de la brutalidad del crimen, sino también de la existencia de sospechas en el entorno. Aun así, las investigaciones no avanzaron de manera visible. No hay detenidos, no hay responsables identificados públicamente y no hay explicaciones claras. Lo que sí hay es silencio.
La inacción genera una pregunta inevitable: ¿qué pasó con este caso? En una región donde el acceso es limitado y la presencia del Estado muchas veces es débil, la falta de resultados refuerza una preocupante sensación de abandono. Para la familia, para la comunidad y para la memoria de la víctima, el tiempo no ha traído respuestas, solo más incertidumbre.
No se trata de un hecho aislado. Casos como este, que comienzan con indignación y terminan en el olvido, se repiten con demasiada frecuencia. La falta de seguimiento, de transparencia y de resultados convierte a las víctimas en cifras, en nombres que se pierden en estadísticas que rara vez generan consecuencias.
Pero Mauro Piña no puede ser uno más.
Su asesinato fue violento, directo y cruel. Exige justicia. Exige investigación. Exige que las autoridades, en especial la Policía Nacional del Perú, expliquen qué se hizo, qué no se hizo y por qué, a un año del crimen, no hay avances concretos.
El paso del tiempo no puede convertirse en excusa para la impunidad. Cada día sin respuestas es una deuda más con la víctima y con la sociedad.
Hoy, a un año de su muerte, el caso de Mauro Piña Acho sigue abierto, pero estancado. Y mientras no haya responsables, mientras no haya justicia, su nombre no debe ser olvidado.
En el marco de las diligencias, el lunes 09 de marzo de 2026 debió rendir su declaración ampliatoria la señora Lupe Piña, hermana de Mauro, la cual no pudo llevarse a cabo por motivos de salud, solicitándose su reprogramación. Asimismo, se ha abierto investigación contra Teddy Muñoz Tanchiva por el delito de robo agravado con subsecuente muerte, en calidad de imputado como resultado de las pesquisas realizadas.
!Justicia para Mauro!. Que su muerte no quede en la impunidad.