Un análisis que todo aquel que quiera ver y no solo mirar, debe leer. De la pluma de nuestro columnista, Dante Bobadilla, quien esta vez nos recuerda a los acomodadizos y olvidadizos que van de acuerdo a la corriente y se esconden el la frágil y muchas veces, convenida memoria de sus intereses. Lo reproducimos en su totalidad:

✍️Dante Bobadilla

“Alejandro Toledo fue el abanderado del antifujimorismo en 2001, el Pachakuti que iba a restaurar la democracia y la moral, que nos salvaría de la corrupción de los 90. Fue apoyado por toda la mafia caviar con dinero de Soros y otros aportantes que depositan los fondos en las oenegés caviares que nadie fiscaliza.

Luego vino la seguidilla de salvadores de la moral apoyados por la mafia caviar en contra de Keiko Fujimori. La ONPE fiscaliza los gastos de campaña de los partidos políticos, pero nunca fiscalizó los gastos de la contracampaña anti Keiko por parte de las oenegés caviares que gastaban enormes fortunas en liquidar a Keiko.

En cada campaña electoral aparecen los vendehumos de los medios recordando los 90, desde IDL y Juliana Oxenford hasta los ñaños de Willax haciendo «memoria» de cada hecho nefasto de los 90, como si los 25 años de corruptelas y mafias de este siglo de antifujimorismo rabioso hubieran sido un remanso de la virtud política. Los 25 años de gobiernos puestos por la izquierda antifujimorista se pasan por alto para ir directo a los 90 y hablar de Vladimiro Montesinos. Esa es la estrategia para derrotar a Keiko.

¿Qué cosa vivida en los 90 no se ha replicado con creces en este siglo de gobiernos puestos por el antifujimorismo? ¿No hemos visto la compra descarada de los medios de prensa por Vizcarra? ¿No hemos visto el copamiento descarado de las instituciones por parte de la mafia caviar? ¿No hemos visto un golpe de Estado al cerrar el Congreso desesperadamente solo para impedir que se cambie al TC de la mafia? ¿No hemos visto persecución política manipulando a fiscales chacales corrompidos por la mafia? ¿No hemos visto corrupción política? Peor aun, hemos visto una mediocridad política tal que nunca se vio en los 90.

Pero el país parece que no aprende. No tiene «memoria» más que para ir a los 90. En cada campaña se repite lo mismo: el cargamontón contra Keiko Fujimori. Hay gente estúpida que la odia como si ella les hubiera hecho algo, pero no. Nunca les hizo nada. La odian simplemete porque han sido amaestrados como perros para odiarla. Son viente años de adoctrinamiento en el odio a base de mentiras, marchas, memes, caricaturas y miseria”.