
Un momento que mezcla tradición, susto y bastante humor se vivió cuando una madre sorprendió a su hijo tomando cerveza en pleno Viernes Santo.
Al verlo, no dudó en reaccionar: agarró una cáscara de huapá y salió tras él para darle su respectiva “llamada de atención”.
El joven, al verse en aprietos, huyó a toda velocidad y terminó metiéndose a una casa para escapar… pero no contaba con que su mamá pediría permiso y entraría detrás de él.
Entre regaños, la madre le gritaba:
“¿Cómo vas a estar tomando en Semana Santa? ¿Quieres que te castigue Diosito?”
La escena no tardó en viralizarse, y muchos comentaron entre risas que:
“la fe se respeta… o la mamá te hace respetarla”.