‼ ESCANDALOSA LENTITUD EN CONTEO DE VOTOS EN LORETO‼

A cuatro días de las elecciones generales, la región Loreto apenas alcanza un 29% de avance en el conteo oficial de votos, según reportes del organismo electoral. La demora, atribuida a la ONPE y sus oficinas descentralizadas como la ODPE en Maynas, ha generado creciente malestar ciudadano y un clima de desconfianza que se agrava con el paso de las horas. Mientras en otras regiones el escrutinio avanza con mayor rapidez, en territorio loretano los resultados siguen siendo parciales, dispersos y, para muchos, injustificadamente retrasados.

La situación se torna aún más delicada al advertirse la aparición de candidatos que no figuraban en el radar público durante la campaña, lo que incrementa las dudas sobre la consistencia del conteo. A ello se suma la percepción de que se habría dado prioridad al procesamiento de votos para parlamentarios andinos, dejando en segundo plano resultados clave para la población. En este contexto, han surgido denuncias sobre presuntas irregularidades en la sede de la ONPE en Maynas, incluyendo una posible injerencia del exfuncionario Víctor Isla Rojas para favorecer a su hermana, Azucena Isla Rojas, una candidata cuya presencia en campaña fue prácticamente inexistente según diversas versiones locales.

Todo esto ocurre en un momento en que lo único que se exige es claridad. La lentitud no solo retrasa resultados, también abre espacio a sospechas que terminan debilitando la confianza ciudadana. Una elección debe ser no solo transparente, sino también oportuna. Estos retrasos no contribuyen a garantizar un proceso claro y democrático; por el contrario, lo enturbian y generan incertidumbre en una población que necesita certezas.

Ante este escenario, se exige un pronunciamiento inmediato de la ODPE y de la ONPE, así como la intervención del Ministerio Público para asegurar que el proceso se desarrolle con total transparencia. Los loretanos necesitan conocer los resultados sin más dilaciones. La credibilidad del sistema electoral está en juego, y con ella, la confianza de toda una región que hoy se pregunta con razón: dónde están los resultados y dónde está la ONPE.