La lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, propuso implementar a nivel nacional un plan para reducir la brecha de infraestructura vial mediante el uso de los batallones de ingeniería del Ejército, con el objetivo de construir y mejorar caminos y carreteras de penetración en distintas regiones del país.
La iniciativa apunta a dar un uso más activo y productivo al personal militar en tiempos de paz, orientándolo hacia obras que faciliten la integración territorial y el acceso a servicios básicos. Regiones como Loreto, que enfrentan grandes limitaciones en conectividad terrestre, podrían beneficiarse con la apertura de nuevas vías que impulsen el comercio, la educación y la atención en salud.
La propuesta recoge experiencias previas aplicadas durante el gobierno de Alberto Fujimori, cuando la participación del Ejército en trabajos de infraestructura permitió ejecutar obras en zonas de difícil acceso.
En términos generales, el planteamiento busca responder a un problema estructural: la falta de infraestructura en amplias zonas del país, donde la ausencia de caminos adecuados limita el desarrollo y la presencia efectiva del Estado.
La candidata sostuvo que una mejor articulación de los recursos del Estado permitiría avanzar de forma más rápida en la reducción de estas brechas, priorizando la conectividad como un eje clave para el crecimiento y la inclusión social a nivel nacional.