Un análisis que explica con “manzanitas”, cómo funcionan los fraudes y las credibilidades, presas de años de trabajo de cierto sector de la prensa. Escrito y publicado por nuestro columnista, Dante Bobadilla:

✍️Dante Bobadilla

“Hace poco trataba de explicarle a los cucufatos de la porkymanía cómo fue que le hicieron el fraude a Keiko en las elecciones anteriores, sin que la ONPE tuviera nada que ver. Pero los cucufatos igual vinieron a insultarme, siguiendo las enseñanzas de su maestro y guía, señor y salvador, Rafael López Aliaga. A ver, intentaré ser más explícito y con ejemplos.

El fraude contra Keiko fue hecho desde afuera. Corrió a cargo de los medios y redes dominados por la izquierda. Consiste en destruir la imagen de un candidato a través de la manipulación de la información, la creación de denuncias falsas y una campaña de activismo feroz que movilice jóvenes, el sector más fácil de manipular. Todo eso lo sabe hacer muy bien la izquierda. Ellos están organizados y actuan corporativamente.

En estos tiempos se ha montado en el imaginario popular la idea de que Keiko es la que gobierna desde el Congreso desde el 2016, y que Keiko es la culpable de todo cuanto pasa en el país, desde las «leyes procrimen» hasta la compra de los aviones F-16. No hay manera de detener esa avalancha de desinformación.

¿Por qué la gente cree tan fácilmente en estos burdos cuentos? Porque suele oírlos en boca de personas que gozan de cierto prestigio en la prensa de izquierdas, como Rosa María Palacios. Esta señorona, por ejemplo, acaba de decirle a su audiencia que Keiko ha inhabilitado a Delia Espinoza. Lo dice sin ruborizarse porque ya está acostumbrada a mentirle a su audiencia con esta clase de burdas mentiras, aunque sabe acomodarlas a su relato.

Según RMP, Keiko es quien controla el Congreso. Fernando Rospigliosi hace lo que Keiko le manda, y los 80 votos a favor de la inhabilitación pertenecen a congresisas que obedecen a Keiko. Ese es el mensaje diario que se repite, no solo en boca de RMP sino en la de todos los periodistas de izquierda, si se puede llamar periodismo a eso. No es más que mentira y desinformación.

Es la estrategia del nazismo: miente, miente que algo queda. Y lo que queda no es poco. Hay ejércitos de idiotas convencidos de que quien gobierna hace diez años es Keiko. Luego viene la campaña de infundirle miedo a la «dictadura» del fujimorismo. «Keiko se va a quedar diez años, como su padre», dicen. Y no lo dice cualquier tonto de Twitter. Lo dicen ilustres opinólogos de esa prensa basura de izquierdas. Así adoctrinan poco a poco a la gente.

Y la gente es básicamente idiota. Creen todo lo que les dicen. No dudan, no cuestionan, no analizan, no investigan. Si lo dice César Hildebrandt tiene que ser cierto. ¿Cómo van a dudar si lo dice Marco Sifuentes, Rosa María Palacios, Juliana Oxenford, Pedro Salinas, etc? Tontos que se creen inteligentes usan las portadas de La República como argumento para sustentar sus afirmaciones descabelladas.

Así es, mis queridos cucufatos. El fraude no se hace en el ONPE. Por eso les repito que el fraude a Porky se lo hizo el propio Porky en cada uno de sus discursos y exabruptos de campaña. Porky hizo una campaña contra sí mismo. No hizo falta que la mafia caviar hiciera nada, excepto tal vez, grabarlo y viralizar sus mensajes repletos de histeria descontrolada”.