
Un terremoto de magnitud 7.8 sacudió el sur de Filipinas, dejando más de 15 fallecidos y más de 100 heridos, además de provocar el colapso de edificios y viviendas en varias localidades de la isla de Mindanao.
Tras el movimiento telúrico, las autoridades emitieron alertas preventivas por posible tsunami y ordenaron evacuaciones en zonas costeras. Aunque la alerta fue levantada horas después, continúan las labores de rescate y evaluación de daños en las áreas afectadas.