El incidente se desencadenó tras el traslado de emergencia de una ciudadana desde el kilómetro 7 de la carretera Iquitos-Nauta. La paciente requería atención médica urgente debido al sangrado profuso de una vena, provocado por una severa inflamación de várices en la pierna, condición que ponía en riesgo su integridad física por la rápida pérdida de sangre si no era contenida a tiempo.
Gracias a la rápida reacción del personal policial, la hemorragia pudo ser asistida de forma provisional mientras se lograba el ingreso formal de la víctima a las salas de evaluación médica. Familiares y testigos del hecho hicieron un llamado público a la dirección del Hospital Regional para que regularice la permanencia de camilleros en los turnos de emergencia, garantizando un servicio digno y oportuno para la población loretana.