HASTA QUE POR FIN GANÓ KEIKO

✍️Héctor Peña

Artículo del Periódico Digital LA SELVA
“VOZ PROPIA”
❇️❇️❇️❇️❇️❇️❇️❇️❇️❇️❇️❇️❇️❇️❇️❇️❇️❇️

Keiko Fujimori finalmente terminó ganando en las elecciones presidenciales. A partir del 28 de julio del año en curso se convertirá en la primera mujer que asume la jefatura del estado gracias al voto popular, y no por sucesión constitucional, como fue el caso de Dina Boluarte, quien fue echada del cargo de la manera más dura y humillante.

La lideresa de Fuerza Popular no la tuvo fácil. Tuvo que enfrentarse a Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, quien también había logrado un enorme respaldo de los electores en lo que se llama “el Perú profundo”. De acuerdo a los resultados de la ONPE, al 99,506%, Keiko se impuso ante Sánchez con más de 44 mil votos.

Sin embargo, el líder de JP no quiere reconocer la victoria de la hija de Alberto Fujimori, afirmando, entre otras cosas, que le robaron votos y que él es el que realmente debería asumir las riendas del país, pese a que había dicho que respetaría los resultados de estas elecciones.

No hay duda de que Keiko no ganó de manera apabullante o aplastante. Pero logró su objetivo político en su cuarta postulación, a pesar de que muchos políticos, como Rafael López Aliaga, decían que hasta “un panetón” le vencería en una contienda electoral.

Ahora bien, Keiko Fujimori tendrá que honrar su palabra, dando cumplimiento a sus ofertas electorales, que fueron muchísimas. Otros aseveran que apeló a la demagogia para hacerse del poder y, en ese sentido, – arguyen – tendrá que demostrar a sus detractores que no va a defraudar a sus seguidores y que se pondrá a trabajar por el bien de todos los peruanos, dejando de lado los sentimientos de venganza y resentimiento contra quienes nos descansaron en atacarla con fuertes y brutales calificativos, a los cuales evitó responderles en los mismos términos y energía.

Hay naturales expectativas respecto a cómo debutará como presidente, es decir, si va a ser mas eficiente y eficaz que sus antecesores, que están en prisión y sentenciados por corruptos. Durante su campaña prometió luchar tenazmente contra la inseguridad ciudadana, construir colegios y hospitales y sacar del aislamiento a importantes ciudades.

En los últimos días, reconocidos analistas políticos han afirmado que no tendrá luna de miel ni tregua desde el mismo momento en que inicie su mandato. Advierten movilizaciones y protestas que buscarán desestabilizar su gobierno, partiendo de la perniciosa premisa de que ella también les hizo la vida imposible, hasta por cosas absurdas, a los exmandatarios.

Desde mi punto de vista, Keiko merece el beneficio de la duda, dado que, en funciones, podrá conformar su equipo de técnicos y profesionales que le ayuden a tomar decisiones audaces e inteligentes, mejorando la economía nacional y atendiendo las principales demandas sociales. Dejarla gobernar es una manera de verificar su capacidad de estadista, su compromiso con una nación muy polarizada, que busca mejores condiciones de vida.

Hay aquellos que dicen que FP tendrá poder absoluto, sin ningún tipo de control, y que los principales blancos de sus decisiones arbitrarias serán los periodistas que hasta hoy la cuestionan, asegurando que su comportamiento como gobernante será muy idéntico al de su padre, y en el que instauraría una abierta violación a los derechos humanos.
Era de esperarse que se despertaran esos temores y dudas, pero el tiempo permitirá escudriñar en las mismas entrañas del fujimorismo a fin de conocer el plan esencial en estos cinco años en los que Keiko será la más importante funcionaria.

De otra parte, el fujimorismo no tiene mayoría en las Cámaras de Senadores y Diputados, por lo que ella estará obligada a hacer consensos con las otras fuerzas políticas con el propósito de que pueda desarrollar una gestión en concordancia con sus más profundos objetivos políticos.

Finalmente, la población deberá estar atenta a cualquier situación que amenace la democracia, haciéndonos retroceder a la década de los 90, cuando Alberto Fujimori era el todopoderoso del Perú. Necesitamos salir adelante y dejar de lado las confrontaciones viscerales que sigue causando una profunda división entre nosotros