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SANCHEZ CHANTAJEA AL PAIS.
Sin prueba alguna que acredite ante el JNE la causal del fraude electoral, hace pocas horas Sánchez ha decidido patear el tablero y recurrir a la presión de las masas si el ONPE – JNE no le dan la victoria de las elecciones. El izquierdismo castrochavista tiene un conocido libreto: imponer la fuerza de las masas contra el Estado de Derecho, patear el tablero sembrando el caos y la violencia en el país.
La escalada va desde las redes agitando el «fraude» sin pruebas, la deslegitimación de los adversarios y las instituciones públicas, las marchas callejeras, el enfrentamiento contra la fuerza pública, evolucionando hacia la toma de puentes y carreteras, abonando el terreno para oleadas insurreccionales y golpes de masas (Chile 2019, Perú 2023, Bolivia 2026, etc.).
Sánchez ha anunciado «resistencia democrática», «luchar contra el fraude» y «libertad de Castillo», llamando a jornadas de lucha en todo el país desde este sábado. Este libreto se aplica hoy en Bolivia con bloqueo de carreteras para asfixiar La Paz; en Colombia, donde Petro no reconoce la derrota electoral de Cepeda; y antes, en 2019, en Chile, donde presionaron a Piñera para convocar un Congreso Constituyente y promulgar una nueva Constitución que los chilenos finalmente rechazaron por mayoría.
Tras fracasar en su «toma de Lima», hoy Sánchez llama a las calles contra el «fraude» y convoca movilizaciones para impedir el ascenso electoral de Keiko, sin haber exhibido ante el JNE prueba alguna y luego de que sus abogados dieran un espectáculo lamentable en la sede electoral. Quiere ganar las elecciones sometiendo al sistema electoral a sus intereses partidarios. Está solo, sin sus aliados de turno, jugando al todo por el todo. Lo han abandonado López Chau, Belmont, Francke, Forsyth, Guevara, Rodríguez Cuadros, etc.
Hoy Sánchez no podrá decir que el pueblo se ha «auto convocado». En persona ha llamado a las calles en «resistencia democrática» contra el «fraude» y por la «libertad de Castillo», lo cual podría acarrearle responsabilidades políticas y legales si se producen daños a la propiedad pública o privada y hechos de violencia.
Defender la paz social y la democracia nos obliga a los ciudadanos a defender el libre tránsito de las personas y evitar eventuales bloqueos de calles, puentes y carreteras; exigir a las autoridades garantizar el trabajo de miles de peruanos en transporte, colegios, universidades, fábricas, mercados, campos feriales, etc. Ya lo hicieron en el 2023 con tomas de aeropuertos, muertos y heridos.
Importa igualmente no cerrar los colegios y universidades cediendo al chantajismo violentista, cautelar el normal funcionamiento de las actividades económicas y proteger los edificios públicos y privados.
En este proceso, el izquierdismo castrochavista de Sánchez coincide con las posiciones del MOVADEF y con sectores radicales que han promovido discursos de confrontación en distintas regiones del país. Eventualmente, también coincide con grupos del etnocacerismo que le hicieron campaña en el sur.
Públicamente, Sánchez ha decidido jugar con fuego al impulsar una estrategia de confrontación política. Igualmente, tendrá que aceptar la respuesta legítima del Estado en defensa de la paz social, porque los peruanos hemos decidido trabajar, no paralizar la economía y cerrar el capítulo electoral donde Sánchez no ha logrado probar fraude alguno.