
Keiko Fujimori cumplió dos periodos de prisión preventiva por acusaciones del fiscal Domingo Pérez, las cuales —según el reciente fallo del Tribunal Constitucional— no constituían delito debido a que la ley no es retroactiva.
El fallo del TC hace referencia al caso Cócteles, en el que se determinó que las imputaciones no se enmarcaban en una figura penal vigente al momento de los hechos.