Momentos de susto vivieron los comerciantes del mercado itinerante de Nanay, luego de que fuertes ráfagas de viento levantaran los techos de varios puestos de venta en horas de la tarde de ayer.
El fenómeno ocurrió minutos antes de una intensa lluvia, cuando los vendedores se preparaban para cerrar sus locales. Las carpas y estructuras metálicas salieron despedidas por los aires, generando pánico entre los presentes.
Afortunadamente, no se reportaron heridos, aunque sí se registraron pérdidas materiales en mercadería y equipos de trabajo. Los comerciantes intentaron asegurar sus puestos para evitar mayores daños.
Testigos señalaron que los vientos se presentaron de forma repentina y con gran intensidad, afectando también a puestos de comida, abarrotes y a algunos transeúntes de la zona.