
La Sala Penal Especial determinó que Castillo conspiró para la rebelión en diciembre de 2022, imponiéndole más de 11 años de prisión. El fallo también alcanzó a Betssy Chávez y Willy Huerta, mientras que Aníbal Torres fue condenado a 6 años y 8 meses.
El tribunal lo absolvió de otros cargos, pero confirmó su responsabilidad en la coordinación del intento de quiebre constitucional.