Hospital Militar Central: pacientes con discapacidad sin ascensor mientras altos mandos del Ejército mantienen a los responsables

Pacientes con discapacidad del Hospital Militar Central continúan enfrentando serias dificultades para desplazarse dentro del establecimiento debido a la inoperatividad del ascensor principal, una falla que se prolonga por más de dos semanas sin solución. Personas en sillas de ruedas, adultos mayores y pacientes con movilidad reducida son los más afectados por una omisión que vulnera condiciones mínimas de accesibilidad.

La responsabilidad directa recae en el IAFAS del Ejército, el Instituto de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional en su componente del Ejército, entidad que administra los fondos de salud del personal militar y sus familias y tiene a su cargo el financiamiento, mantenimiento y operatividad de los servicios del hospital. Se trata de un organismo con presupuesto y capacidad de contratación, por lo que la prolongación de la falla no se explica por falta de recursos.

Al frente del IAFAS se encuentra el coronel EP Felipe Vladimir Benites Sotomayor, quien permanece en el cargo pese a los cuestionamientos públicos. Benites Sotomayor registra antecedentes vinculados a investigaciones fiscales por presunto peculado durante su paso por el Batallón de Intendencia N.º 511, en el caso conocido como “Los tíos del Ejército”, donde se investiga el presunto desvío de combustible por más de 3.5 millones de soles.

En esa misma línea de responsabilidades aparece el mayor EP Klifford Rey Sánchez, quien tuvo mando directo sobre personal del Batallón de Intendencia N.º 511 durante el periodo en el que ocurrieron hechos que derivaron en investigaciones fiscales y en el fallecimiento de cuatro soldados en junio de 2017, en la playa Marbella, distrito de Magdalena del Mar. Estos antecedentes forman parte del registro público y de procesos seguidos por el sistema de justicia.

La permanencia de estos oficiales en funciones y la ausencia de medidas correctivas frente a una falla elemental de accesibilidad exponen también la responsabilidad institucional del Ejército del Perú, cuyo alto mando ha optado por sostener a sus funcionarios mientras pacientes vulnerables continúan enfrentando barreras dentro del principal hospital militar del país.

Hoy, más allá de discursos y reconocimientos internos, lo concreto es que una institución con recursos y jerarquías claramente definidas no resuelve un problema básico, y esa omisión tiene responsables con nombre, grado y cargo.