Esta mañana se dio a conocer la historia de Hernan, un niño de 13 años que se gana la vida vendiendo chicle en las calles tras haber sido abandonado por sus padres. Luego de indicar la dirección donde supuestamente vivía y tras conseguir apoyo mediante una cruzada de solidaridad, se intentó ubicar al menor, llevándose una ingrata sorpresa.

Hernan no vive en una casa. Vive en la calle, donde le agarra la noche. Duerme en motocarros estacionados y en cualquier lugar donde alguna persona le brinde ayuda, como ocurrió con una familia que lo acogió en la zona del puerto Salaverry.

Se solicita a la población que, ante cualquier información sobre el paradero de Hernan, se comunique para que el equipo de prensa pueda hacerle llegar el apoyo necesario.