Propuestas de izquierda

✍️ Dante Bobadilla

Artículo del Periódico Digital LA SELVA
“OVEJA NEGRA”
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Durante esta campaña se han escuchado infinidad de propuestas de gobierno, algunas más descabelladas que otras. Sin duda sobresalen las propuestas de Rafael López Aliaga, quien pretende cosas tan inverosímiles, inútiles y costosas, como trasladar la capital del país a Junín, con todo y gobierno incluido, creyendo que eso ayudará a la descentralización. Otras propuestas pasan por el populismo de rebajar los sueldos, regalar bonos, etc.
Digamos que esa clase de propuestas parten del voluntarismo y el entusiasmo de un candidato sin mayor análisis de la realidad. Pero hay otra clase de propuestas que ignoran por completo la realidad y se sustentan única y exclusivamente en la ideología. Esa es la característica de las propuestas de izquierda. Por ello no es casualidad que todas las propuestas de izquierda sean muy parecidas entre sí, incluso idénticas.
Por ejemplo, el cambio total de la Constitución no parte de una necesidad sino de un capricho. Desde luego que pueden plantearse cambios puntuales a la Constitución para corregir ciertas fallas observadas en la experiencia, como eliminar la vacancia por incapacidad moral, entre otros. Pero el cambio total de Constitución no obedece a ninguna necesidad sino al capricho de la izquierda en base a su odio por Fujimori y a lo que llaman “neoliberalismo”.
Otra característica ideológica de la izquierda es plantear reformas para implantar la igualdad. No para dar soluciones sino para implantar la igualdad, porque la izquierda se sustenta en el igualitarismo social. Detestan toda clase de diferencias y desigualdades sociales. Esto los lleva, por ejemplo, a plantear la fusión de todos los sistemas de salud en uno solo. No porque eso ayude a solucionar el grave problema de la salud pública en el país, sino porque les molesta que existan sistemas diferenciados, donde unos funcionan mejor que otros. La izquierda prefiere juntar todos los sistemas de salud para que no hayan “privilegiados” y para que todos estemos igual de jodidos. Jodidos, pero iguales.
Por la misma razón defienden la quebrada empresa Petroperu. Es decir, por razones ideológicas. Para la izquierda todo debe estar en manos del Estado. Si no se puede todo, por lo menos lo que ellos consideran “sectores estratégicos”. Con ese cuento el dictador Velasco Alvarado estatizó la IPC y convirtió la EPF en Petroperú. El hecho es que desde aquellas épocas no se han descubierto nuevos yacimientos petroleros y nuestra producción de petróleo ha ido en picada hasta ridículos 40,000 barriles diarios. ¿Qué de estratégico tiene eso?
Por supuesto que la energía es estratégica para cualquier país. Pero eso debería llevar al Estado a alentar a que los privados exploren y produzcan más petróleo y gas. En lugar de eso, han preferido mantener una empresa quebrada y mal manejada, construir una costosísima refinería cuando no tenemos petróleo que refinar. El resultado de todo es que el Estado pierde miles de millones de dólares tratando de solventar a Petroperú mientras el petróleo disminuye. ¿Qué clase de estrategia es esa?