Queman símbolo electoral de Nary Pinasco en Loreto: intolerancia y cobardía disfrazadas de protesta

En medio de una protesta registrada en una zona urbana de Iquitos, un grupo de personas protagonizó un acto que ha generado indignación: la exhibición pública y posterior quema de un polo de propaganda electoral perteneciente a la licenciada Nary Pinasco, candidata a diputada por Loreto con el número 2 en las filas de Fuerza Popular.

Las imágenes —captadas en tres momentos consecutivos— muestran cómo el material es levantado, expuesto de manera burlesca ante los presentes y finalmente arrojado al fuego en plena vía pública. El acto no solo constituye una afrenta directa contra la figura de la candidata, sino también contra la organización política que representa.

Lejos de ser una manifestación legítima de crítica política, lo ocurrido evidencia una preocupante degradación del debate democrático. La quema de símbolos reemplaza a los argumentos, y la burla sustituye a las ideas. Es el reflejo de sectores que, incapaces de sostener una confrontación alturada, recurren a la descalificación y al espectáculo.

Pero hay un elemento adicional que no puede pasar desapercibido: el ataque se dirige contra una mujer candidata. En ese sentido, el episodio también deja entrever un trasfondo de rechazo que trasciende lo político y roza lo social, evidenciando actitudes propias de los “misóginos de esquina”, los “valientes de manchita” y los “varones de la payasada”, que encuentran en el anonimato colectivo la falsa valentía que no tienen en el debate individual.

Resulta evidente que este tipo de acciones no nacen de la fortaleza, sino del temor. Temor al crecimiento sostenido en las preferencias de los electores que viene logrando Nary Pinasco. Cuando las ideas no alcanzan, algunos optan por el fuego; cuando no hay propuestas, recurren al ataque.

Ya es hora de que estos ineptos y escasos conocedores de la política limpia sean descartados de nuestro horizonte democrático. La ciudadanía merece un debate de altura, con propuestas, con ideas y con respeto.

Que sus miedos les enseñen a enfrentar lides de manera alterada, no atacando. ¿Lo entenderán?

Porque mientras ellos queman un polo, el fuego naranja de Nary Pinasco sigue ardiendo, iluminando su camino hacia el parlamento y dejando una estela de cobardía frente a una candidatura que avanza, firme y propositiva.