NUEVOS ATAQUES Y VANDALISMO CONTRA NARY PINASCO EVIDENCIAN ACOSO SISTEMÁTICO

Más de 30 banners de campaña de Nary Pinasco, candidata a diputada por Loreto con el número 2 por Fuerza Popular, fueron destruidos en distintos puntos de la ciudad, en lo que se configura como un acto reiterado de acoso político y daño material.

Las imágenes evidencian paneles rasgados, perforados y completamente inutilizados, incluso aquellos colocados recientemente en el muro de la fábrica de triplay Trensa, en el distrito de Punchana, en las intersecciones de las avenidas 28 de Julio, Navarro Cauper y calle Trujillo, con autorización del propietario. Situación similar se registró en la avenida La Marina, frente al Seguro Social.

Los ataques, realizados durante la noche y bajo anonimato, no solo afectan el material de campaña, sino que también exponen una práctica sistemática que trasciende lo político y apunta a lo personal. A ello se suman páginas falsas y campañas de desprestigio dirigidas contra la candidata.

Surge entonces una pregunta inevitable: ¿por qué el odio hacia una mujer que busca un cargo de representación con propuestas concretas y realizables para la Amazonía?

Este tipo de acciones, lejos de debilitar una candidatura, reflejan un preocupante deterioro del respeto democrático. La violencia simbólica y material contra una mujer en campaña no puede normalizarse.
Mientras Pinasco continúa su recorrido por el Putumayo, donde desarrolla actividades proselitistas de manera activa, en la ciudad su imagen es atacada. Se ataca a la mujer, a la candidata y a quien busca legítimamente una curul para representar a Loreto.
Lo material puede destruirse. Pero los principios, la esperanza y la convicción política permanecen intactos