
Una denuncia ciudadana evidenció que un soldado del cuartel Miguel Grau realizaba labores expuesto al intenso sol de Piura, soportando temperaturas cercanas a los 39 grados, lo que generó indignación en redes sociales.
Tras la difusión del caso, se implementó una carpa para mejorar sus condiciones de trabajo. Aunque la rápida respuesta fue destacada, el hecho ha reavivado el debate sobre la necesidad de garantizar medidas preventivas para el personal militar.