A casi un año del derrame ocurrido en marzo de 2025, la Comunidad Nativa Pijuayal afirma que continúa viviendo en medio de residuos peligrosos sin que se hayan concretado soluciones definitivas.

Según sus autoridades, los desechos derivados del derrame permanecerían en el territorio y estarían filtrándose hacia quebradas usadas para el consumo de agua, lo que genera preocupación por posibles afectaciones a la salud.

La comunidad sostiene que no se han cumplido compromisos como el retiro total de residuos, pagos pendientes y la entrega de kits de agua. Además, señalan que el plazo otorgado a la PCM para evidenciar acciones ya venció sin resultados.

Ante este escenario, evalúan adoptar medidas en defensa de su territorio y exigen respuestas inmediatas del Estado.