
Reportes difundidos en redes sociales han puesto bajo observación a las denominadas “mesas 900 mil” en la región Puno, donde se señala la existencia de presuntos vínculos familiares entre miembros de mesa y personeros políticos.
La situación ha generado debate mientras continúa el escrutinio de la segunda vuelta presidencial. Hasta el momento, corresponde a los organismos electorales verificar la información y determinar si existen irregularidades que requieran una investigación formal.