No lo pensó dos veces y entró a buscar a su nieto y a pesar de que el movimiento era tan fuerte (7.8 de intensidad en Filipinas), jamás lo soltó. Un ejemplo de amor que los
convierte en dos sobrevivientes.
No lo pensó dos veces y entró a buscar a su nieto y a pesar de que el movimiento era tan fuerte (7.8 de intensidad en Filipinas), jamás lo soltó. Un ejemplo de amor que los
convierte en dos sobrevivientes.