
La Marina de Guerra del Perú intensificó sus labores de fiscalización durante el primer semestre de 2026, consolidando un total de 115 operativos de interdicción en las cuencas de los ríos amazónicos. Esta ofensiva frontal contra la minería ilegal permitió la ubicación y destrucción de 571 balsas tipo draga, las cuales eran utilizadas por organizaciones delictivas para realizar actividades extractivas ilícitas fuera de los márgenes de la ley.
Las intervenciones navales dejaron pérdidas logísticas irreparables para las redes clandestinas al destruir bienes valorizados en aproximadamente 103 millones de soles. Asimismo, el balance institucional confirmó que con estos patrullajes estratégicos se evitó la extracción ilegal de oro por un valor estimado en 949 millones de soles, debilitando el financiamiento de las economías criminales en la selva.