
Según la agencia TASS, la ofensiva alcanzó la refinería de petróleo de la capital rusa, provocando incendios visibles a distancia y obligando a las autoridades a ordenar la evacuación del aeropuerto más grande del país como medida de precaución.
Aunque las autoridades ucranianas no han comentado directamente sobre la operación, el ataque ha desencadenado una respuesta por parte de la defensa aérea rusa.