Una enorme bola de fuego rompió la calma de la noche en Florida luego de que el cohete New Glenn, desarrollado por Blue Origin —la compañía espacial de Jeff Bezos—, explotara durante una prueba en la base de Cabo Cañaveral. El impactante estallido fue registrado por cámaras que seguían el ensayo y también por decenas de residentes y aficionados al espacio, quienes aseguraron haber sentido la onda expansiva incluso a varios kilómetros de la costa. Aunque la empresa calificó el incidente como una “anomalía” ocurrida durante una prueba estática y confirmó que no hubo víctimas ni heridos, el accidente genera preocupación por el impacto que podría tener en el calendario de misiones de la NASA para el esperado regreso del ser humano a la Luna.