
Un menor de edad tuvo que ser evacuado durante varias horas desde una comunidad indígena de Ucayali para recibir atención especializada tras sufrir una grave lesión en la mano. El caso ha puesto nuevamente en evidencia las dificultades que enfrentan miles de familias amazónicas para acceder a servicios de salud oportunos.
La situación reabre el debate sobre la necesidad de fortalecer la infraestructura sanitaria y garantizar personal médico en las zonas más alejadas del país, donde una emergencia puede significar largos y riesgosos traslados para los pacientes.